Liquidez financiera salvadoreña llega a nivel récord en junio
LUIS MEMBREÑO
El efecto neto de esas entradas y salidas de dólares al país ha sido positivo, en el sentido de que han entrado más dólares de los que han salido y una buena parte de ellos ha ido a incrementar los depósitos.
Un sistema financiero requiere de un cierto nivel de liquidez para operar de manera sana y segura. La liquidez financiera se mide por la diferencia entre los depósitos y préstamos totales del sistema financiero. Hay varios factores que entran en juego y que aumentan o reducen la liquidez. Los principales, en el caso salvadoreño por ser una economía dolarizada, son los que «importan» dólares versus los que «exportan» dólares. En países con moneda propia siempre influyen las entradas y salidas de dinero del exterior, pero también influye significativamente la emisión de moneda que haga el banco central de dicho país.
Las fuentes de entradas de dólares a El Salvador son las exportaciones de bienes y servicios; las remesas familiares; los préstamos que obtengan el Gobierno, las empresas no financieras, las empresas financieras como los bancos; las donaciones y las inversiones de extranjeros en el país. Las salidas de dólares las generan las importaciones de bienes y servicios; los pagos de préstamos al extranjero de empresas, bancos y el Gobierno; las inversiones de salvadoreños en el extranjero; las remesas familiares a la inversa.
La diferencia entre los depósitos en el sistema financiero y los préstamos otorgados a privados y al Gobierno conforma gran parte de la liquidez del país. Durante la pandemia crecieron fuertemente los depósitos, llegando a ser de $16 870 millones en abril de 2021, mientras que los préstamos fueron de $14 851 millones. La diferencia fue de $2019 millones. En la medida que fueron pasando los meses, esa liquidez se fue reduciendo hasta llegar a ser de $113 millones en diciembre de 2022. Fluctuó en 2023 y 2024, habiéndose recuperado parcialmente hacia diciembre de 2024, cuando la diferencia entre depósitos y préstamos cerró en $944 millones.
En 2025 la liquidez fue creciendo en la medida que los depósitos crecieron de manera anualizada desde 8.3% en enero hasta llegar a 14.7% en junio recién pasado. Los préstamos, por el otro lado, se han mantenido todo el año creciendo de manera anualizada alrededor de 5%. En junio de 2025 los depósitos totales alcanzaron los $21 954 millones, mientras que los préstamos fueron de $19 816 millones, siendo la diferencia entre depósitos y préstamos de $2138 millones.
Para explicar el incremento tan fuerte en la liquidez y, particularmente, el aumento de los depósitos, hay que referirse a las remesas familiares, ya que entre enero y junio de 2024 totalizaron $4102 millones, mientras que durante el mismo período de 2025 totalizaron $4838 millones. La diferencia de $736 millones explica el 62% del incremento de $1194 millones entre diciembre de 2024 y junio de 2025. Por supuesto que hay otros elementos que han contribuido a que crezcan los depósitos, como el pago que hizo el gobierno a proveedores de cuentas atrasadas en el mes de abril de este año de $266 millones; la reducción de la deuda pública interna de $336 millones y el incremento de la deuda pública externa de $818 millones durante el primer semestre de 2025.
Hay que tener en cuenta que no todo son entradas de dólares al país, sino que también hay salidas. Por ejemplo, la diferencia entre las exportaciones y las importaciones, que se denomina el déficit de la balanza comercial, tuvo un incremento durante el primer semestre de 2025 en comparación con el primer semestre de 2024 de $684 millones, y sabemos que ha ingresado menos dinero en concepto de turismo porque las entradas de pasajeros se han venido reduciendo en 2025.
El efecto neto de esas entradas y salidas de dólares al país ha sido positivo, en el sentido de que han entrado más dólares de los que han salido y una buena parte de ellos ha ido a incrementar los depósitos. Por el otro lado, los préstamos han crecido a un ritmo significativamente menor que los depósitos, debido al bajo crecimiento económico que ha hecho que la demanda de créditos crezca a un 5.3%. Aquí hay una oportunidad para impulsar el crecimiento económico en lo que resta del año, dado el nivel récord de depósitos con los que se cuenta. ■
21 agosto 2025
laprensagrafica.com







