La danza petrolera y su preludio sangriento
EQUIPO DE INVESTIGACIÓN CENTROAMERICANA
Hace una semana fue capturado Nicolás Maduro de una forma espectacular o al menos esa es la imagen que se ha querido vender. Una Delta Force maravillosa que sorprendió al enemigo, no tuvo ninguna baja sensible, aniquiló a decenas de enemigos con un soplido y se retiró con su botín.
¿Pero en realidad eso fue así de bonito? Aunque la conmoción aún tiene aturdida a la dirigencia del régimen venezolano, ya han comenzado a circular preguntas y testimonios colaterales de lo que ocurrió en los distintos puntos atacados de Caracas y sus alrededores. Lo que está claro ya es que hay que separar las acciones ‘diversionistas’ (es decir, las que distrajeron al dispositivo militar venezolano) del asalto con 200 soldados de la Delta Force al sitio donde se encontraba, en ese momento, Nicolás Maduro.
Y este asalto, a pesar de que Trump lo ha difundido como una película del oeste norteamericano, la verdad es que además de brutal y sangriento no logró su objetivo sino dos horas después de iniciado.
Por el resultado, pareciera, que el dispositivo de seguridad colapsó desde el primer momento, pero esas dos horas entre el inicio y la salida de Venezuela indica que hubo algún tipo de resistencia (¿fue la que escenificaron los combatientes cubanos que estaban allí?). Los detalles de esto aún no están a disposición y a saber si lo estarán pronto. ¿De igual forma resistieron los militares venezolanos que protegían a Maduro? No se sabe. Lo único que ha circulado es que Javier Marcano Tábata (general), comandante de la guardia de honor presidencial fue destituido. Eso supone que investigarán a fondo qué paso. ¿O así quedará todo?
La pregunta que hay que contestar es: ¿sin la red de infiltración norteamericana ―integrada por militares venezolanos― la Delta Force habría podido llegar al lugar exacto donde se hallaba Maduro? Quizá no, si se considera que Maduro estaba en permanente movimiento. De confirmar y determinarse la relevancia de esta red de infiltración pues quiere decir que Maduro y su gente estaban hablando mucho y se hallaban por completo despreocupados del acecho norteamericano.
Aunque Trump estuvo viendo en tiempo real lo que ocurría con la captura de Maduro, a penas ha dicho ‘lo que vio’, sin embargo, como la lengua lo traiciona, ha soltado algunas briznas. Así, ha dicho que Maduro alcanzó a entrar al refugio que tenían preparado, pero que ‘lo sacaron’ de allí. ¿Por eso se le ve patojeando en los vídeos de la captura?
Ahora, después del 3 de enero, está claro que el ansia petrolera de Estados Unidos ha llevado a su cúpula dirigente a lanzarse a una peligrosa aventura que ha comenzado con Venezuela.
De acuerdo al relato ‘heroico’ y ‘salvador’ del show man Donald Trump, ahora la humanidad puede estar segura porque Estados Unidos ha recuperado su prestigio como gran potencia y todos (¿ellos?) podremos disfrutar de los beneficios del petróleo. Palabras dulces para nombrar una pesadilla amarga.
Ahora, después de este preludio sangriento, ha comenzado la danza petrolera donde Trump ha invitado a participar a todas las grandes empresas petroleras. ■
10 enero 2026

