Rectificaciones
EQUIPO DE INVESTIGACIÓN CENTROAMERICANA
Donald Trump es impreciso y también por eso impredecible. Como un mal actor que sabe que el director lo tiene en la mira para botarlo y en cada escena intenta hacer cabriolas no pautadas. A veces acierta, pero muchas, yerra. Sin embargo, no pierde oportunidad para improvisar.
El reality show que en este momento lleva a cabo a propósito de Venezuela muestra la banalidad de su propuesta política. Un casi octogenario presidente haciendo una comedia patética donde hay muertos de promedio y millones de dólares mal gastados y todo bajo la carpa de la potencia militar más importante del planeta en este momento.
Trump dice que ‘gobierna’ Venezuela y anuncia acuerdos quizás inexistentes y no se le arruga la cara cuando amenaza con un nuevo bombardeo a Venezuela o cualquier otro país que no se someta a sus dictados. Eso ya no es ni Doctrina Monroe ni nada, es la pura changoneta de la política internacional.
Está en boca de todos y a diario él en ocasiones se va rectificando (¿o remendando?) lo que ha dicho antes (o su escudero, Marco Rubio, lo hace), o sigue inventando nuevas cosas que lanza a la difusión masiva. ¿Creerá que todo esto forma parte de una campaña electoral?
Aunque muchas cosas muevan a risa en la actuación de Trump lo que se está concretando es un escenario de máxima explosividad mundial. Y no parece importar lo que antes se dijo. Así, en la acusación formal que se ha hecho a Maduro ahora ya el esperpéntico Cartel de los Soles solo tiene dos menciones y en ninguna Nicolás Maduro aparece como el jefe de dicha estructura. Y, sin embargo, ese fue uno de los grandes pretextos que llevaron a Estados Unidos a bombardear Caracas y sus alrededores y a colocar por meses barcos en el Caribe y al fina lanzar una operación especial para eyectar a Maduro de su madriguera. ¿La Fiscalía norteamericana ha rectificado?
Donald Trump ha descalificado a María Corina y en general a la oposición venezolana más conservadora como factor interlocutor después de la agresión militar (que al disimulo han respaldado), y entonces ella trata de rectificar y le ofrece compartir el Premio Nobel de la Paz ha recibido (aunque de inmediato la terció el Instituto Nobel de Oslo y le dijo que ese premio no puede compartirse) y que Trump anhelaba que le otorgaran y que se tuvo que conformar con el que le dio la FIFA.
Es posible que el electorado estadounidense rectifique en las elecciones de medio término de noviembre y el apoyo electoral al Partido Republicano (aupado por Donald Trump) decrezca y entonces incluso podría suceder que el Partido Demócrata busque la inhabilitación de Trump, cuestión que el mismo presidente norteamericano acaba de decir que es algo que podría suceder.
¿La conducción política del Estado venezolano rectificará en su proceder y aprovechará este momento de grave tensión para reinventarse y buscar un aggiornamento que tranquilice y haga viable a Venezuela?
En esta hora oscura para América (no solo para América Latina; Canadá y Groenlandia están en la mira del residente en Mar-a-Lago) resulta imprescindible rectificar para corregir rumbos y buscar mecanismos de resolución de conflictos que le cierren el paso a lo que Estados Unidos, de la mano de Trump, acaba de hacer en Venezuela. ■
7 enero 2026

